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Apego emocional: la crisis de toda relación de pareja.

El apego emocional es sinónimo de crisis en una relación de pareja y muchos la viven sin ni siquiera darse por enterados.

En cualquier tipo relación deberíamos de tener prohibido el apego emocional, aunque paradójicamente esto es imposible, ya que como seres humanos esto es inevitable.

En algún momento de una relación perdemos el rumbo, nos olvidamos de nosotros mismos y nos aferramos al apego como ingrediente principal del amor, sin darnos cuenta de que el amor no todo lo puede.

Lo peor, no nos damos cuenta hasta que es muy tarde e ingenuamente lo incluimos como parte de nuestra rutina.

4 Síntomas del apego emocional.

Los 4 principales síntomas del apego emocional que debes identificar para saber hasta qué punto tu relación se basa más en apego que en amor.

Miedo a perder la pareja: Amenaza latente

Este síntoma es un clásico en el apego emocional, algunos lo usan a modo de manipulación y otros a modo de justificación.

Debes de detectarlo a una edad temprana de la relación para evitar que haga estragos en tu vida, sentir que no puedes vivir sin una persona y que tu vida depende de alguna manera de tu pareja es algo crítico.

No es fácil que detectes esto y las justificaciones son lo primero que aparecerán, analiza si realmente estar con tu pareja te hace feliz o realmente puedes ser más feliz sin ella.

Autoestima baja.

Cuando la autoestima es dependiente de nuestra relación de pareja, la sumisión llega como anillo al dedo y es fácilmente manipulable.

Las inseguridades son latentes y su universo se convierte solo en su pareja, las personas con la autoestima baja tienden a querer agradar en todo momento, dándole más importancia a lo que los demás piensen, que se terminan olvidando de ellas mismas.

Idealización de la pareja.

No ver los defectos y justificarlos es la peor idealización que se puede tener de su pareja, al igual que sobrevalorar las virtudes aun cuando son mínimas.

Miedo al rechazo.

Inseguridades, celos sin razón y posesión son los síntomas clásicos de una persona con apego emocional, siente tanto miedo a ser rechazado o abandonado que su única defensiva es menospreciar a su pareja tanto como pueda para hacerla sentir completamente dependiente de él o ella cuando realmente es todo lo contrario.

El miedo al abandono es tal que son capaces de someter a su pareja hasta el punto de prohibirle cosas tan básicas para una mujer como el maquillarse, por el miedo de que le gusten a otra persona o incluso le controlan su círculo social.

La realidad es que sin importar cualquiera de los síntomas del apego emocional, la vida continua y es posible vivir y ser feliz sin tu pareja.

Incluso cuando muy dentro de ti pienses que no es posible, solo debes identificar cuál es tu síntoma y empezar a trabajar en él.

Recuerda que lo más importante siempre serás tú, siempre.

Recuerda que el amor no es el ingrediente principal de una relación de pareja, es solo uno de tantos, créeme, el apego es justo, el ingrediente que sobra, es la pieza que NO falta, pero que inevitablemente todos lo tenemos.

Es importante tener en cuenta que el apego emocional es parte de nuestra naturaleza humana, y no solo en una relación de pareja, sino en cualquier tipo de relación, incluso material.

Y hay tipo de apego que son sanos, pero otros que son dañinos y pueden llevar a una crisis de pareja.

Pero el punto es, hasta donde ese apego empieza a afectarnos y a segarnos de nuestra propia realidad, dándole prioridad a alguien o algo que no somos nosotros mismos.

Amarnos antes de amar: Vital para entender el apego emocional.

Una frase muy cliché, pero necesaria para poder detectar qué tanto apego emocional tenemos hacia nuestra pareja.

Primero debemos amarnos a nosotros mismos, reconocernos y darnos el valor que realmente merecemos. Llegar a ese punto es como iluminar una habitación oscura, lo vemos todo con claridad.

-3 Herramientas para amarte a tu misma (o).-

¡Es imposible entender el apego si no existe amor propio!

Siempre, sin darnos cuenta, aparecerán justificaciones sin razón con el único objetivo de desviar la atención del tema y darle prioridad a alguien que no eres tú y es ahí donde empieza el apego emocional.

No pretendas amar sin primero amarte, esta frase es tan simple pero tan compleja a la vez, que incluso a muchos se les dificulta entenderla, pero es vital tenerla clara para poder ser felices, no solo con nuestra pareja sino con nosotros mismos.

No puedes pretender brindar amor a otra persona cuando tú no lo conoces.

Lo más importante: Yo.

En una relación, como todo en la vida, debemos tener claras las prioridades, y en una relación de pareja nunca la prioridad podrá ser otra persona más que tú, si entiendes esto podrás empezar a entender el apego.

Primero yo, segundo yo y tercero yo… una frase trillada pero poco aplicada en la realidad.

¿Egoísmo? Posiblemente, pero si no somos nosotros mismos quien nos damos un lugar en este gigantesco mundo, no se lo exijamos a otra persona.

Lograr llegar al desapego es: Entender, comprender, pero sobre todo tener claro que podemos ser felices sin la persona que amamos, como diría el escritor Jaime Jaramillo: Te amo, pero soy feliz sin ti.

La libertad de no sentir apego emocional.

Al momento de comprender el apego, sentimos como nos llenamos de total libertad y el equilibrio emocional empieza asomarse por la ventana.

Y es aquí donde logramos tener relaciones sanas, duraderas y que realmente aportan valor a nuestra vida.

Pero como todo en exceso es malo, el desapego no es la excepción y llevarlo al extremo, como yo lo hice en algún momento, nos puede poner en la parte oscura e insensible de una relación.

A todo le damos mínima importancia, ya que nuestro pensamiento se transforma en: no dependo emocionalmente de mi pareja y puedo ser feliz sin ella o él.

Así que debes tener cuidado con los extremos.

A esta altura, está claro que sentir apego emocional afecta de manera negativa una relación, al igual que el desapego.

Tocar cualquiera de los dos extremos no es positivo, pero de ti depende encontrar un equilibrio emocional en el que te sientas cómodo contigo misma (o), con la relación que estás llevando, pero sobre todo entender los límites del apego.

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5 comentarios

  1. Muy real, me di cuenta cuándo dejé de escuchar la música que me gustaba por escuchar la que él le gustaba.
    Salir de allí no es fácil, pero cuando se sale me sentí como nueva. Volví a ser yo, a hacer lo que a mí me gustaba.me devolví mi esencia 😄♥️

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