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vida pareja

Una relación de pareja NO es perfecta

Antes de empezar, queremos afirmar: Una relación de pareja nunca será perfecta.

Hace unas semanas una persona nos escribió un mensaje asegurando que nosotros queríamos vender relaciones perfectas, honestamente nos molestó y decidimos escribir este artículo.

Con cierto tono irónico y mal educado el personaje decía: ustedes solo quieren que las personas tengan relaciones perfectas, están locos.

Y esto nos dio pie para profundizar en el tema del perfeccionismo que afecta a muchas personas, no solo en las relaciones de pareja sino en la vida misma.

Hablar detrás de una pantalla es muy fácil y de hecho permite que las personas seamos quienes queremos ser, sencillamente porque no tenemos que mirar a nadie a los ojos o simplemente porque los que están al otro lado no nos conocen.

La idea de querer tener una relación perfecta es algo completamente ilógico, estúpido y hasta salido de cualquier contexto.

Nosotros como humanos, y nos incluimos porque hasta donde sabemos no somos robots, somos seres imperfectos, de hecho es una de nuestras principales características.

Por eso nos equivocamos, cometemos errores y un sinfín de cosas más que nos alejan cada día de la famosa perfección.

Ahora, en un caso hipotético donde pudiéramos tener relaciones de pareja perfectas, serían muy aburridas y demasiado predecibles.

¿Quién quiere tener una relación de pareja perfecta?.

Nada en la vida es perfecto y menos las relaciones de pareja.

Las relaciones perfectas no existen, los humanos perfectos no existen, bendito sea el que definió que no fuéramos perfectos, por ende nada de lo que hagamos será perfecto ni mucho menos alcanzará a tocar ese umbral imaginario que muchos se autoimponen.

Lo único que nosotros pretendemos con todo lo que compartimos es precisamente todo lo contrario.

Exponemos la cruda realidad de las relaciones, el día a día con el que cada pareja debe lidiar y por supuesto la imperfección de la que afortunadamente cada uno es merecedora.

Solo queremos brindarte herramientas para que te cuestiones todo lo que sucede a tu alrededor y obvio en tu relación, no para que sea perfecta sino para que sea una relación real.

¿Qué es una relación real?

Una relación real es donde LA PERFECCIÓN NO EXISTE, y no solo en la relación, sino en la vida en general.

Es tener claro que ambos son unos mortales más que se van a equivocar en algún momento de la relación y que seguramente alguno le va a fallar al otro, pero más allá de lo obvio una relación real es tener las herramientas para solucionar esas fallas y problemas que inevitablemente van a existir.

Es tener claro que cada uno es responsable de su propia vida, que no puede cargarle sus demonios al otro solo para sentirse mejor ni mucho menos menospreciar a su pareja para sentirse ganador.

Es entender que la comunicación asertiva puede evitarles grandes problemas y que el ego lo único que generará será conflictos y crisis dentro de la relación que cada día se agudizará más si no se conocen así mismos.

El perfeccionismo y las benditas redes sociales

Las redes sociales cambiaron toda forma en la que interactuamos, y aunque te gusten o no es una realidad que afecta a las relaciones de pareja de forma inimaginables.

Empezando que la gran mayoría de cosas que vemos no son reales, solo son para aparentar vidas que no existen.

Redes sociales como Instagram son expertas en incentivar la presión al perfeccionismo y tú ingenuamente te lo crees.

Mientras automáticamente haces scroll vas viendo fotos de parejas felices, con trabajos felices, con hijos perfectos, siempre risas y es cuando inevitablemente empiezas a sentir que tu vida es una miseria y nada vale la pena, esto en gran medida no solo se debe a las redes sociales, sino a la baja autoestima con el que las personas viven.

Entonces es cuando comparas tu vida con fotos ficticias creyendo que la vida que tienen las personas al otro lado de la pantalla es perfecta y tristemente te arrodillas, como una más, al imaginario mundo perfecto, no sin antes dar un suspiro vacío y melancólico.

Y entonces empiezas a vivir una vida que no es tuya, pensando que lo que estás viendo en una pantalla es la vida correcta que deberías estar viviendo.

Por supuesto los sentimientos de culpa y frustración no se hacen esperar.

¿Y lo más fácil qué es?

Mimetizarte en un mundo que no te pertenece como si fueras parte de un rebaño, olvidándote de ti, de lo que eres y sobre todo perdiendo tu esencia, y claro empiezas a culpar al mundo exterior porque la vida que tienes no es lo que esperabas y porque tampoco tienes la gallardía de asumirlo.

Y todo enmascarado en un mundo perfecto que alguien quiso venderte al otro lado de la pantalla y que tú ingenuamente decidiste adoptar.

Una relación de pareja hay que verla sin vendas en los ojos, el amor no es ciego, ni mucho menos con el estómago lleno de mariposas, hay que verla con los pies en la tierra y de manera frívola y sensata.

Así te evitarás, o más bien se reducirán, los sentimientos de dolor y tristeza cuando lleguen, porque te aseguran que van a llegar.

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