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4 Conversaciones incómodas que debes tener con tu pareja.

¿Les ha pasado que hay conversaciones que sabes que tienes que tener con tu pareja, pero por alguna razón no las tienen?

Las conversaciones incómodas esperas que mágicamente fluyan o que el tiempo haga lo suyo, pero lamento decepcionarte, eso no sucederá.

Esas conversaciones incómodas no van a fluir mágicamente ni mucho menos se van a resolver hasta que no se tengan.

¿Y cómo se tienen?

No existe una fórmula magistral que te pueda dar, simplemente hay que tenerlas.

Créeme cuando te digo que es mejor ponerse colorado un ratico y tener esas conversaciones que empeorar la relación por no tenerlas, finalmente si no se tienen es muy probable que se desate una crisis de pareja.

A nosotros también nos pasó y evidentemente no separó por 7 largos años.

Quizás quieras leer nuestra historia.

Esa sensación de querer hablar sobre un tema y no encontrar las palabras, es sencillamente frustrante o peor aún, saber que tu pareja no reaccionará de la mejor manera y evitará la conversación.

Aunque no lo creas, muchas parejas pasan por esto en su día a día.

Vivi y yo con el tiempo, y muchas horas de conversación y retrospección, hemos aprendido a comunicarnos y entender que esas conversaciones incomodas debemos tenerlas para que nuestra relación en realidad funcione.

Más conversaciones constructivas que destructivas.

Hay una línea muy delgada en tener una conversación con tu pareja que sea constructiva y ambos estén dispuestos a escucharse y entenderse, y otra en donde esa conversación termine en discusión por temas de ego y de tomarse las cosas personales.

Y justo en esto último es lo que generalmente sucede, las personas hablamos desde el ego y creemos que nuestra pareja es una enemiga.

Por eso después de una encuesta que hicimos a nuestra comunidad, llegamos a la conclusión que hay 4 conversaciones incomodas que hay que tener con tu pareja.

Por supuesto, esto es solo una idea general del tipo de conversaciones, pero tú deberás ir descubriendo cuáles son las que afectan tu relación.

Conversación incómoda 1: El sexo.

Sí, quizás para algunos el sexo sea lo más rico y placentero, pero para otros sea un tormento y una agonía tener intimidad con su pareja.

Cuando hablamos de sexo, inevitablemente debemos rebobinarnos y conocer el pasado de nuestra pareja, porque gran parte del placer o del tormento se remonta al pasado de cada uno.

Una persona que haya sufrido algún tipo de abuso no verá el sexo de la misma forma que una persona que no haya sufrido abusos.

Y eso completamente normal.

Empecemos por lo básico:

Cuando tenemos a una persona a nuestro lado hablando de sexo abiertamente, todo el mundo mira como si fuera pecado, esa persona se siente intimidada y empieza a susurrar para no sentirse juzgada.

Desde ahí ya todo está mal, las personas no incluyen en su vocabulario la palabra sexo, prefieren sinónimos como “el delicioso“ para referirse al acto sexual.

Que cosa más patética.

Lo cierto es que cuando se trata de tener conversaciones acerca del sexo, existen dos puntos de vista:

El del hombre.

Por un lado, el hombre promedio que piensa que es un macho alfa repleto de testosterona digno de una porno al que no se le puede decir que está haciendo algo mal porque su ego reaccionará.

Sin embargo, este tipo de personas es completamente ignorante en cuanto a lo que le gusta y no le gusta a su pareja, pero irónicamente su ego de macho alfa le dice que sí.

Las conversaciones incómodas con esta clase de hombres es casi que imposible porque no aceptan que están haciendo algo mal o que simplemente su pareja no les puede decir no.

El de la mujer.

Por el otro lado, está la mujer promedio que prefiere callar, aguantar y vivir una vida sexualmente frustrada ya que no puede lidiar con el ego de su macho alfa.

Así que por un lado está él, que cree que todo está perfecto y por el otro ella, que sufre en silencio, pero no se atreve a tocar esa conversación porque es incómoda.

Cuando llega el momento de hablar del tema, porque créeme que llegará, ambos están cargados, y no precisamente de deseo sexual, sino de frustraciones, ego y miedo que termina desatando una crisis de pareja.

Para la gran mayoría de parejas, el sexo es una conversación incomoda, porque piensan que hablar de sexo es algo que está mal.

Y no, déjame decirte que si quieres una relación sana, hablar de sexo es más que necesario.

Puedes leer 8 hábitos para construir una relación sana y fuerte.

Una buena manera de iniciar una conversación incómoda es:

  1. Conociéndote. ¿Qué me gusta? ¿cómo me gusta?
  2. Conociendo a mi pareja. ¿Qué le gusta? ¿cómo le gusta?

Sor supuesto muchas cosas fluirán en el momento, pero debes conocerte y conocer a tu pareja.

Además es importante también estar abierto a nuevas sensaciones, a experimentar y probar cosas que quizás no te atreverías, pero que estén dentro de tus límites.

El sexo es bienestar y sí es importante en una relación de pareja.

El sexo y la rutina.

No pretendo que este artículo sea una clase magistral sobre como mejorar el sexo con tu pareja, pero sí hay ciertos puntos claves para tener en cuenta, como lo es la rutina.

En la gran mayoría de casos, los primeros años el sexo juegan un papel casi que principal en la relación.

Todo es euforia y casi cualquier lugar es perfecto para tener intimidad. Sin embargo, con el tiempo toda esa euforia y entusiasmo se va a apagando.

Es normal.

El sexo se convierte en paisaje y empieza a parecer más una obligación, que algo que en realidad ambos disfruten.

El día a día, el trabajo, los hijos (si los tienen), y las diferentes obligaciones de la vida van desplazando el sexo y lo convierten en algo ocasional.

Nuevamente, es normal.

Pero llega un momento, en el que sexo y la rutina son el detonante para que cualquier conversación incómoda sea aún más incómoda y ya lo normal no es tan normal.

Entonces cada uno empiezan a lidiar con su respectiva frustración sexual sin mencionárselo a su pareja.

Y en este punto es que la gran mayoría cae en una infidelidad.

En este video te contamos ¿se puede perdonar una infidelidad?.

Es necesario decir cómo te sientes.

Si actualmente el sexo que tienes con tu pareja es mediocre, triste y no te satisface, la mejor manera que solucionar las cosas es HABLÁNDOLAS.

No busques el momento perfecto porque siempre tendrás excusas, organiza tus ideas, ten claro lo que quieres decir y dile a tu pareja cómo te estás sintiendo frente a este tema

¿Y si evita la conversación o se molesta?

Vivi y yo tenemos algo claro y quizás pueda ser frío, pero si no puedes comunicarte, sino tu pareja no escucha lo que te molesta ni le presta atención entonces ahí no es.

La comunicación es algo esencial para construir un vínculo sano y crear una relación saludable a largo plazo.

Saber cómo se siente mi pareja frente a ciertas situaciones y cómo puedo ayudarla es básico para que los problemas se resuelvan.

Otra opción para no ser tan cortantes, es buscar ayuda profesional.

Conversación incómoda 2: Los límites.

Algo con lo que nos topamos constantemente en nuestras Conversaciones Privadas, es que la gran mayoría de consultantes no tienen claro sus propios límites.

Si quieres que te ayudemos a tener una relación sana podemos vernos en nuestras Conversaciones Privadas.

No saben hasta dónde llegar por algo o incluso no tiene ni la menor idea de qué son los límites ni porque son necesarios.

En la vida en general tienes que tener claro tus propios límites, pero para tenerlos primero debes conocerte.

Nosotros clasificamos los límites en dos:

Los límites flexibles o negociables.

Son aquellos que los puedes romper eventualmente y no van a vulnerarte como persona, por ejemplo:

  1. No te gusta subirte a una montaña rusa, pero rompes ese límites porque a tu pareja sí le gusta.
  2. No te gusta la comida mexicana, pero rompes ese límite porque a tu pareja le encanta la comida mexicana.

Estos límites son aquellos que no van alterar tu vida y que por el contrario te harán un poco abierta a nuevas cosas.

Los límites NO negociables.

Estos límites son mucho más cerrados y no dan espacio para dudar, por ejemplo:

  1. Tener hijos
  2. El matrimonio
  3. La privacidad

Como su nombre lo dice, estos límites son innegociables porque van en contra de tu filosofía y lo quieres a largo plazo para tu vida.

No puedes pretender romperlos solo por complacer a tu pareja, porque será un pase automático a la infelicidad, además estarás yendo en contra de ti.

Es más fácil que los límites negociables se conviertan en en límites innegociables que al contrario.

Los límites y los miedos.

La gran mayoría de personas cuando están en una relación le da miedo poner límites, aún cuando saben que lo tienen que hacer.

Sencillamente porque les da miedo perder a su pareja.

Cuando se dan cuenta y son conscientes ya es demasiado tarde y están sumergidas en una relación tóxica o insana.

Y esto generalmente crea un apego emocional donde el amor pasa a un segundo plano.

Este artículo puede interesarte ¿Cómo puedo ponerle límites a mi pareja?

Como decimos en Colombia, las cuentas claras y el chocolate espeso, o sea entre más conversaciones incómodas tengas, más sano y real será tu relación de pareja.

El primer paso es conocerte.

Poner límites está directamente relacionado en la relación que tienes contigo mismo y en la necesidad de querer agradarle a todo el mundo.

Si esto último es tu filosofía de vida, lamento informarte que todo el mundo pasará por encima de ti y tú, sin darte cuenta, lo permitirás.

Por eso es importante que entiendas lo que significa el amor propio y el autoestima, esas son las clave para que puedas poner y ponerte límites.

Un ejercicio práctico que puede ayudarte es exteriorizar esos límites, por ejemplo escribiéndolos en un papel.

¿Cuáles son mis propios límites?, ¿cuáles son los límites que debo ponerle a mi pareja, familia o amigos?

  • Los gritos.
  • El maltrato físico.
  • Una infidelidad.
  • Que viole mi privacidad.
  • Que me diga cómo debo vestirme.
  • Que me prohiba tener contacto con mi familia.

Ahora coloca límites

Decirle a tu pareja tus límites negociables y no negociables hacen parte de una de las conversaciones incómodas que debes tener para que la relación sea sana.

Hazlo en un ambiente tranquilo, no esperes a tener una discusión. También debes escuchar cuáles son los límites de tu pareja

Quizás existan algunos que son implícitos, pero créenos cuando te decimos que es mejor dejarlos claros desde el principio de la relación.

Conversación incómoda 3: La familia de tu pareja

Esto es tan complicado que hicimos una publicación y hasta un video en nuestro canal de Youtube dedicado al tema.

Incluso, cuando publicamos el video lo compartimos en los grupos de nuestras familias y generó incomodidad.

Esto lo podemos resumir así: La familia de tu pareja no es tu familia.

Y antes de que te indignes y sobresaltes, es mejor que lo entiendas y te hagas a la idea desde ya, para evitarte malos ratos con tu pareja.

No te extralimites.

Ahora, tampoco es para que lleves esto a los límites de lo irracional y creas que es sinónimo de llevarse mal con la familia de tu pareja.

No se trata de eso, lo que trato de hacerte entender es que es mejor tener los pies en la tierra y saber y darle el lugar que le corresponda a las cosas, o en este caso a las personas.

Para muchas pareja, la familia este es su talón de Aquiles y es lo que puede generar una crisis e incluso acabar la relación.

Pero todo esto se genera precisamente por no tener las cosas claras desde el principio y querer romantizar todas las relaciones.

Empecemos desde el principio.

Primero debes entender que la familia de tu pareja siempre será la familia de tu pareja, así que no pretendas que eso cambie.

Y si algo sucede en la relación, sin importar lo que pase cada familia apoyará a su familiar, es más que obvio.

Pero por otro lado, cuando decides formalizar la relación con tu pareja, la prioridades deben cambiar, al menos si una relación sana quieres tener.

Y para esto es importante que tengas claro el orden del amor:

  1. Yo.
  2. Mi pareja.
  3. Mis hijos (si los tienen).
  4. Mi familia (mamá, papá, hermanos).

No se trata de escoger, sino de saber priorizar.

Muchas personas se confunden entre el saber priorizar y el escoger, y precisamente por esto es que las conversaciones se tornan incómodas y la relación sufre.

No tienes que escoger entre tu pareja y tu familia, debes saber a priorizar entre una y la otra, finalmente tu mamá y papá lo hicieron en su momento.

Cuando decides formalizar tu relación, estás construyendo otra familia y por ende las prioridades deben cambiar, debes darle el espacio en tu vida que tu pareja tiene que tener.

Recuerda: Orden del Amor.

Puedes leer este artículo que escribimos: Tu familia o yo, te puede ayudar a entender mejor.

El problema no es tu suegra, es tu pareja.

Lo peor que puedes hacer en tu relación, es tener confrontaciones o discusiones directamente con la familia de tu pareja.

Esto solo empeorará la relación entre la familia de tu pareja y tú y de paso afectará la relación con tu pareja.

Si la familia de tu pareja se suele entrometer en todo, o tu suegra te odia por la razón que sea habla con tu pareja y dile que le coloque límites.

Tu pareja es quien tiene la obligación de ponerle límites a su propia familia, no tú.

Deja que tu pareja confronte y se apersone de la situación, habla y dile a tu pareja cómo te sientes con ciertas actitudes de su familia y deja que sea ella quien ponga los respectivos límites.

Quizás quieras leer Mi suegra me odia ¿qué hago?.

Es un clan y no puedes cambiarlo.

Las familias son un clan, un clan que se protege y se cuida entre si, tú eres un extraño que le están permitiendo entrar en ese clan.

Dependiendo de las experiencias que haya tenido tu pareja en el pasado, ese clan familiar podrá estar prevenido o abierto a esa nueva relación.

Cuando tu pareja ha tenido malas experiencias, ese clan estará prevenido contigo porque no quiere que su familiar vuelva a sufrir y es más que comprensible.

Será más difícil entrar en ese clan, porque aunque tú no tengas la culpa de las malas experiencias del pasado de tu pareja, te podrán ver como una amenaza.

Entiende esto: No es contra ti, es contra lo que representas.

Y eso no es algo que puedes cambiar de la noche a la mañana, es un trabajo de tiempo, paciencia y de demostrarle a tu pareja y su familia algo diferente.

Conversación incómoda 4: Las finanzas

Nos encanta esta conversación porque las parejas nunca lo hablan, lo dan por hecho y cuando menos lo piensan es un total desastre donde algunos de los dos se siente menos que el otro.

Y ahí, es donde nos preguntamos ¿No era mejor tener esas conversaciones incómodas desde el principio?.

Si quieres tener una relación de pareja REAL, lo primero que debes entender es que el amor no es suficiente para que las cosas funcionen.

Todo esto de las mariposas y el romanticismo perfecto de películas de Disney es muy bonito, pero eso en la vida real no existe, no funciona y no es inviable.

El amor es más bonito cuando tienes los pies en la tierra.

Así que no esperes, que las finanzas sea un tema sin relevancia que fluirá mágicamente en la relación porque, como te lo dije al principio, no será así.

Existen muchas otras cosas que deben estar alineadas para que las cosas funcionen y si no es así probablemente esto los llevará a una crisis de pareja.

Todo hace parte de un equilibrio

La pregunta más recurrente que nos hacen es, ¿Si uno ganas más que el otro?.

No existe una fórmula establecida que te diga cómo se deben llevar las finanzas o qué hacer en ciertos casos, lo más importante es encontrar un equilibrio donde ambos se sientan cómodos.

El dinero y el ego

El ego tiene todo que ver en todo en tu vida, y antes de que me malinterpretes, no estoy diciendo que el ego es algo malo.

Pero si podrá afectar tu vida cuando no conoces tu ego y te dejas llevar por él en ciertas situaciones que no debería.

Quién gana más, quién gana menos es un recurrente cuando hablamos de las finanzas en pareja y hay que prestar atención a esto porque existe una gran probabilidad que si esto no se tiene claro y se habla, genere sentimientos de frustración y de sentir menos que el otro.

Si ganas más está bien, si ganas menos está bien, pero dile a tu pareja cómo te hacen sentir eso y lleguen a acuerdos donde ambos se sientan cómodos.

Hicimos un video donde damos 5 Consejos para tener unas finanzas claras con tu pareja.

¿Finanzas juntas o separadas?

Si algo tenemos claro Vivi y yo, es que para crecer como pareja, nuestras finanzas deben ser juntas, de lo contrario seremos solo dos personas que comparten el mismo espacio con derecho a hacerse reclamos y tener sexo.

Aunque sea cliqué, una relación de pareja es como una empresa y las finanzas no son la excepción.

Tener proyectos a largo plazo, un fondo común, fondo de emergencia, fondo de vacaciones, etc es vital para construir en pareja.

Llegar a esto no es fácil porque siempre hay uno que genera más ingresos que el otro, o el que sale a trabajar y el que se queda en la casa cuidando a los hijos sin generar ingresos.

También está el que quiere ahorrar y él que quiere gastar, depende mucho de la cultura del sistema sociocultural en el que haya crecido.

Independiente cuál sea tu caso, lo mejor es ponerse tener esas conversaciones incómodas con tu pareja para que quede claro cómo serán las finanzas en la relación.

Este video puede a dar una claridad: ¿Cómo llevamos nuestras finanzas?.

Nosotros no tenemos la última palabra, pero si creemos cuál es la mejor forma de llevar las finanzas en una relación de pareja, o al menos la que nos ha funcionado.

Conclusión:

Esas conversaciones incómodas hay que tenerlas sí o sí, pero recuerda que las cosas se deben saber decir de manera constructiva y con el ánimo de buscar una solución, no de agrandar el problema.

Recuerda que tu relación no es un campo de batalla donde gana el mejor, ni mucho menos tu pareja es tu enemiga.

Busca soluciones juntos y llega a acuerdos donde ambos queden satisfechos.

Y recuerda que el ego no siempre debe estar presente en todas las conversaciones.

7 comentarios

  1. Me encantó el escrito. Me lo quiero guardar. Estoy recientemente separada, hace un mes. No sé qué pasará en adelante con mi ex.. pero sé que lo amo y lo extraño, pero no pudimos ponernos de acuerdo en discusiones… En ninguna. Una consulta, en el tema del sexo, hubo momentos dónde los busque a él para tener relaciones y me decía que no tenía ganas. (Cuando hace una semana no estábamos y hace un año y medio estamos juntos) es normal?

    1. Hola, nos alegra mucho que te haya gustado el artículo. Con respecto al tema del sexo es un tema complicado y muuuuy frecuente en las relaciones, pero son cosas qué hay que hablar. Como lo decimos en el artículo siempre tiene dos puntos de vista.

  2. Muy interesante, he pasado por todos los temas incómodos pero el que aún nos cuesta mucho hablar y retomar es el 1. Sexo 😣 ( matrimonio 8 años sin hijos)

  3. Muy interesante tema, en mi caso el punto por el que he roto relaciones es las finanzas, porque uno asume que cuenta con el apoyo de la otra persona y no habla que quiere ahorrar o gastar en viajes que era mi caso, asi que si no contaba con su apoyo para mis planes mejor ponia fin !

    1. Por eso es mejor dejar esas cosas claras desde el principio y estar sincronizados sino habrán problemas a largo plazo. Importante que su pareja esté alineada con tus mismos ideales de vida.

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